Ese abrazo, que nos damos los dos, 
cuando nos saludamos. 
ese beso, que se escapa de mí, 
cuando nos encontramos,. 

huele a peligro 
estar contigo. 
existe un algo entre los dos, 
esa manera de sentir, 
que no es de amigos. 
ese rato cuando hablamos los dos, 
esquivando miradas 
que pensamos, que la gente está ciega, 
que al fin la engañamos. 
huele a peligro 
hablar contigo 
porque olvidamos que, hace tiempo, 
cada uno de los dos ya tiene un nido. 

Huele a peligro 
el sólo hecho de acercarme a conversarte 
con el pretexto de que de algo quiero hablarte. 
un solo paso en falso 
y nada ya nos puede deterner. 
huele a peligro 
ese deseo que se esconde en la mirada. 
el fuego atroz de una pasión desesperada 
esa inquietud alborotada 
con el hambre retrasada. 
huele a peligro.